Conversación con Manuel José Carvajal

Conversación con Manuel José Carvajal, Presidente del Consejo de la Fundación Carvajal y de la Junta de Editorial Norma.

Pocos días después, en el 3er. Debate sobre el futuro del libro, acto que tuvo lugar en la sede la la Universitat Oberta de Catalunya y que contó con la presencia de Santiago de la Mora, Google, Strategic Partner Manager for Google Booksearch in Europe, Afrika and the Middle East, entre otros, descubrimos que Google ponía al Grupo Norma como ejemplo de sincronía entre el programa que proponían y el sector editorial.

Ana Lucía, atribuyó el mérito al staff directivo de la compañía, en la medida que viene mostrando entusiasmo desde el principio por este tipo de proyectos (el Grupo Norma fue pionero en Latinoamérica en participar de la propuesta de Google). Y destacó en ese sentido la actitud a favor del valor de la innovación de su máximo representante, Manuel José Carvajal. Ana Lucía nos propuso la posibilidad de conversar con él, cosa que aceptamos encantados. Ajustamos el medio de ponernos en contacto y el momento.

La conversación giró ó entorno a 5 temas fundamentales en este momento para el sector editorial: Los editores como empresarios (la necesidad de emprender), El fenómeno de la digitalización (retos y oportunidades), La utilización de Internet para comunicar, comercializar y vender libros, alrededor de El programa búsqueda de libros de Google y, sobre El fomento de la lectura.

Resumen de lo hablado:

Manuel José considera necesario no perder de vista que desde épocas inmemoriales hasta finales del siglo XIX la única forma como la humanidad podía almacenar y diseminar información era por medio de la palabra escrita, y eso le dio a la industria editorial y de impresión una especie de monopolio; la pelea entonces, era con colegas de la misma industria, no con otros medios. Los medios nuevos (fotografía, cine y almacenamiento de sonido) que fueron apareciendo desde finales del XIX, no llegaron a cuestionar demasiado este papel. Además, al ser medios físicamente distintos era muy complicado combinarlos… Y de repente un cambio muy rápido. La digitalización e Internet, formas de almacenar conocimiento que se pueden combinar y transmitir a grandes distancias a muy bajo costo. Este cambio se ha dado en un lapso aproximado de unos treinta años: A principios de los ochenta no había Internet. Se necesitaban unos treinta discos duros para almacenar los contenidos digitales de un CD y un equipo especializado para hacer retoque digital de imágenes costaba un millón de dólares aproximadamente.

Opina que resulta significativo seguir la evolución de los acontecimientos desde la perspectiva del sector de la música, ya que al encontrarse unos pasos por delante del sector editorial, puede servir de referencia entorno a grandes cuestiones, tendencias manifiestas, etc. Comenta que hoy, no se reacciona a la tecnología como hacían las generaciones anteriores, sino que se interactúa con ella de forma mucho más natural, transversal y por múltiples medios, siguiendo un contínuo de intereses personales, y que del mismo modo, se han reducido las barreras para crear y editar contenidos. Al editor no le queda otra pues, que atender esos cambios y tratar de satisfacer las nuevas necesidades a sus usuarios clientes. Por tanto, si estamos ante una nueva mentalidad de consumo, es necesario trabajar en nuevos valores de relación comercial. Tema nada fácil, según vemos, debido a la estructura cadena del sector. Comentamos que esta circunstancia irá mudando hacia parámetros más en red, en la medida que estas nuevas mentalidades accedan a posiciones decisionadoras en las empresas.

Esta fragmentación que produce la digitalización permite la creación de frentes múltiples y variados de negocio, en la medida que es posible accionar partes del conjunto y relacionarlas de forma específica según intereses. Esta posibilidad de segmentación, facilita la personalización del producto final (aunque este resulte un libro como los de toda la vida), lo que transforma de raíz la tendencia tradicional de la explotación de derechos sobre contenidos, según su reproductividad (industrial). Un tema importante y no menor, es el hecho de que muchos editores son también creadores de contenidos y por tanto se modifica radicalmente su punto de vista.

Conversamos sobre un caso que conoce de primera mano La larga cola y sobre el hecho de que se haya edificado un éxito editorial sobre hitos que siembran pánico hoy en muchos editores (y en cómo además su autor se gana de bien la vida dando conferencias relacionadas, aportando otras lecturas enriquecidas entorno a su creación, etc).

Al contrario de lo que encontramos en muchos editores locales, Manuel José conoce bien los nuevos dispositivos y sus posibilidades: sus comentarios y experiencias fueron muy ilustrativos al estar implicado en desarrollos personalmente. Desde esta perspectiva, llegado el momento, no pudo sino considerar el programa Búsqueda de Libros impulsado por Google, como una buena herramienta de visibilidad en primera instancia, tema relevante en el paradigma actual de comunicación del sector, que en el caso del Grupo Norma venía a sumar a sus esfuerzos en comunicación, comercialización y venta en la red. Una herramienta de mucha utilidad añadida para un editor que esté pensando en clave de contenidos y en clave de clientes a satisfacer –hoy!- y lógicamente, problemática para quien piense más en clave soporte / producto.

Considera, en la línea de lo que están comentando profesionales entusiasmados con el programa, que la base fundamental del resquemor se cocina en el desconocimiento más que en las imperfecciones de la iniciativa (que las tiene). Y que hasta el momento, su valoración con los números sobre la mesa es muy positiva. Se dan problemas con algunos autores, pero son los menos. Es consciente, no obstante, de los problemas que se generan en cascada a lo largo de la cadena, pero insiste en permanecer atento a los cambios e ir ensayando y corrigiendo del mismo modo que hacen sus usuarios lectores clientes: en un proceso de compromiso con esos mismos cambios y en cómo están afectando los hábitos de lectura.

Estuvimos de acuerdo en que en algunos casos detrás de ciertas campañas de fomento a la lectura, parece se esconde más un leer de este modo, en detrimento de un leer más amplio. Es evidente que para fomentar la lectura hoy, hay que conocer y conversar sobre cómo se está leyendo…

Manuel José Carvajal, Presidente del Consejo de la Fundación Carvajal y de la Junta de Editorial Norma es un administrador de empresas con estudios de Post Grado en Técnicas de Impresión. Ha desempeñado en varios cargos en el área de manufactura, I+D, y desarrollo humano en Carvajal. Fue director del Centro ICESI de Competitividad en la Universidad del mismo nombre y el primer Director de Planeta Valle, una iniciativa para promover el trabajo intersectorial en el Departamento del Valle de Cauca. Actualmente es Presidente de la Junta del Centro Nacional de Productividad y miembro de la Junta de la Cámara de Comercio de Cali.

Comparte:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • LinkedIn
  • Turn this article into a PDF!
  • E-mail this story to a friend!
  • Print this article!

La comunicación en la promoción del libro

La comunicación en la promoción del libro

Autor informe: Javier Celaya en colaboración (www.bluecreativos.com)

> Descargar el documento (PDF)

Principales conclusiones:

  • El 88% de las editoriales españolas no tiene un canal directo de comunicación con los lectores de sus libros.
  • La mayoría de las editoriales se relacionan con sus clientes (lectores) a través de los medios de comunicación de masas
  • y, puntualmente, a través de sus puntos de venta (librerías).

Éstas son algunas de las principales conclusiones que se desprenden del estudio “El papel de la Comunicación en la promoción del libro“, realizado por Dosdoce (www.dosdoce.com) en colaboración con la agencia de marketing y comunicación blue creativos (www.bluecreativos.com).

El estudio señala que la mayoría de las editoriales analizadas utilizan estrategias de comunicación que tienen como principal objetivo la obtención de reseñas/cobertura mediática en las secciones de cultura y sociedad de los principales medios de comunicación tradicionales (prensa escrita, radio y TV) y en sus correspondientes suplementos culturales.

Este modelo de promoción del libro (Ver gráfico 1) tiene como base la creación de un canal unidireccional de publicación de información de la editorial (notas de prensa, ruedas de prensa, entrevistas con los autores, etc.) y que esperan sea publicada en los medios de comunicación tradicionales (prensa, TV y radio) con el fin de llegar a sus públicos objetivos (lectores, críticos, libreros, distribuidores, otras editoriales, etc.).

212

Cambios en los hábitos de lectura
Con la llegada de Internet, nuestra manera de trabajar, aprender, leer y comunicar está experimentando una transformación histórica, pero la mayoría de las editoriales españolas no tienen en cuenta los cambios en los hábitos de lectura que han tenido lugar en España en los últimos años. Varios estudios publicados por CEGAL sobre hábitos de lectura y compra de libros señalan que más del 60% de los españoles compran un determinado libro basándose en el consejo y recomendación de un amigo o un familiar, mientras que sólo un 21% lo hacen tras leer una reseña en un medio de comunicación. Asimismo, el Estudio General de Medios (EGM) indica que tres de cada cuatro españoles no leen periódicos impresos en papel, mientras que los lectores de diarios digitales aumentan cada año en un 183%.

El papel de los nuevos medios digitales
Los medios digitales son ya una realidad en España, pero muchas editoriales siguen ignorándolos en sus estrategias de comunicación. Según el estudio Cibermedios (Ramón Salaverría, Ed. Comunicación Social, 2005), realizado recientemente por investigadores de las universidades de Navarra, País Vasco, Santiago de Compostela y Málaga, existen en España 1.274 publicaciones digitales. Del total de los medios digitales censados en España el 40% son de información especializada, y entre estos medios especializados predominan los dedicados a la cultura (23.4%). A pesar de esta abrumadora presencia de medios culturales en la red, muy pocas editoriales españolas tienen en cuenta estos nuevos canales de comunicación a la hora de promocionar sus libros.

Teniendo en cuenta los cambios descritos en los hábitos de lectura de los españoles y la activa presencia de medios digitales con enfoque cultural, no entendemos por qué la mayoría de las editoriales centran casi todos sus esfuerzos de promoción en obtener reseñas en los medios de comunicación tradicionales en vez de fomentar la recomendación de sus libros entre lectores a través de los nuevos medios digitales.

Sólo un 39% de las editoriales cuenta con una sala de prensa virtual
Aunque el 86% de las editoriales analizadas cuenta con presencia en Internet, sólo un 39% de ellas tiene una sala de prensa virtual, y esta cifra se reduce al 17% si analizamos la existencia de un archivo de las notas de prensa / noticias publicadas para facilitar la labor de los medios de comunicación. Sorprendentemente, pocas editoriales aportan los datos exactos (nombre, email, dirección o teléfono) de la persona encargada de las relaciones con los medios de comunicación.

Por otra parte, ninguna de las editoriales analizadas aprovecha las nuevas tecnologías ofreciendo sus noticias / notas de prensa en formato RSS (Really Simple Syndication) para facilitar la búsqueda y alerta de novedades a los medios.

Diálogo con los lectores
La mayoría de los encuestados manifestaron que apoyaban frecuentemente a sus autores organizando encuentros con los lectores en librerías y bibliotecas, participación en foros, etc., pero tan sólo dos editoriales ofrecen enlaces con los websites y/o blogs de sus autores, y tan sólo un 12% de las editoriales analizadas permiten establecer una conversación entre lectores sobre los libros de su editorial a través de las nuevas tecnologías.

Tan sólo dos editoriales publican blogs y sólo cuatro editoriales publican una revista en formato digital sobre sus libros publicados y autores. Por otro lado, casi todas las editoriales cuentan con amplias bases de datos de correos electrónicos que utilizan regularmente enviando información sobre sus novedades a lectores y medios de comunicación.

Sorprendentemente, sólo nueve editoriales (19%) publican en sus páginas web algún capítulo o extracto del libro con el fin de facilitar el conocimiento de su contenido al potencial comprador.

El papel de los suplementos culturales y los críticos literarios
A la hora de analizar el papel de la crítica y de los suplementos culturales, hemos detectado una cierta pleitesía en las respuestas de la mayoría de los encuestados. Sólo algunos de ellos (Ver sección de conclusiones por apartados) se han atrevido a reconocer que los medios de comunicación deberían agitar más el mercado diferenciando lo bueno de lo comercial. Estos expertos opinan que los suplementos culturales huyen de la crítica negativa y rara vez se arriesgan dando a conocer nuevas voces. Algunos de estos expertos hasta abogan por críticos más valientes, “a pesar de que algunas editoriales puedan salir malparadas con ello, pero a fin de cuentas la exigencia se traduce en excelencia” comentó Javier Celaya de la revista Dosdoce.com

Para la mayoría de los encuestados, los suplementos culturales son necesarios pero no suficientes para difundir las novedades editoriales y nuevos autores. Varios editores han manifestado que al prestar poca atención a las editoriales independientes, de pequeño tamaño y de provincias éstas se ven empujadas a desarrollar estrategias creativas para conectar directamente con el lector potencial.

Por otra parte, tan sólo un 25% de las editoriales incluyen en sus páginas web algunos párrafos de las reseñas publicadas sobre sus libros en los medios de comunicación con el fin de facilitar su lectura al potencial lector interesado en ese libro.

Relación con el punto de venta (librerías)
Muchos de los encuestados manifestaron en sus respuestas que el principal canal de venta de sus libros son las librerías independientes, pero sólo el 40% de las editoriales analizadas publican en sus páginas web una relación de las principales librerías donde poder adquirir sus títulos.

Tan sólo una editorial (Lengua de trapo) ofrece enlaces a talleres de creación literaria, el resto de las editoriales no establece enlaces con sitios web culturales como portales y revistas especializadas en libros, ni talleres de escritura, etc. que faciliten más información a los lectores interesados en sus libros/autores.

Que hayamos podido constatar a través del análisis de las páginas web de las editoriales analizadas, tan sólo siete editoriales tienen una programación permanente de talleres o conferencias sobre sus libros y/o autores en librerías, centros culturales, bibliotecas, etc.

Escasa medición de resultados de las actividades de promoción
A través de las respuestas aportadas en las entrevistas individualizadas, se deduce que pocas editoriales tienen la capacidad de medir el impacto real y directo de la cobertura obtenida en los medios de comunicación con el número de libros vendidos. Para muchos de los responsables del área de comunicación, no hay una relación directa entre cobertura mediática y ventas.

Es sorprendente que sólo unas pocas editoriales sean capaces de medir con exactitud la eficacia y rentabilidad de sus estrategias de comunicación. Su única referencia de éxito es que en varios de los suplementos culturales que publican semanalmente los principales medios de comunicación, y/o en la sección cultural de estos medios, aparezca una buena reseña sobre el libro que están promocionando.

Conclusión
Tras analizar las conclusiones del estudio, se deduce que las editoriales españolas no se sienten muy cómodas con las nuevas tecnologías, exceptuando el uso del correo electrónico.

Internet representa el principal desafío de las editoriales españolas a la hora de definir sus estrategias de comunicación con el fin de atraer a nuevos lectores que no leen la prensa escrita tradicional. Las nuevas tecnologías están modificando notablemente el modo en que las editoriales se comunican e interactúan con sus públicos (lectores, librerías, críticos literarios, suplementos culturales, etc.). En definitiva, buena parte del futuro del sector editorial español depende en buena medida de su capacidad de crecimiento y despliegue en el terreno de las nuevas tecnologías.

Nota: En los últimos meses hemos publicado varios artículos de opinión sobre estos tema en nuestro blog. Os aportamos algunos enlaces de interés:

Twitter en entidades culturales

Second Life en el sector cultural

Estudio Tendencias Web 2.0 en el sector editorial

La empresa en la web 2.0

Comparte:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • LinkedIn
  • Turn this article into a PDF!
  • E-mail this story to a friend!
  • Print this article!